El lobo está aquí, y muerde. ¡Matémoslo!
«¡He matado al lobo!», grita el personaje Manelic de la obra Terra Baixa, de Àngel Guimerà. En febrero de 1895, Guimerà explicaba su obra diciendo que « Manelic, un chico inocente, todo candor y experiencia, deja su rebaño en unas cumbres de los Pirineos de donde no ha salido nunca y va a casarse a la llanura, a la Terra Baixa, donde sólo encuentra que falsedad, malicia …». Manelic se enamora de Marta, que es la amante del dueño de una granja, Sebastià. Lo acaba matando y huyendo con Marta. «¡He matado al lobo! », grita el protagonista de este clásico del teatro catalán. En la Terra Baixa donde ahora vivimos hay muchos lobos. Están libres. Y hacen lo que quieren. Nadie los detiene. Son lobos del siglo XXI. Diferentes de los que imaginó Guimerà. Cuando advertimos de su existencia nos dicen que siempre estamos igual, que presentamos el espantajo de los depredadores sin compasión porque no tenemos argumentos para defender nuestras ideas y propuestas. En el terreno electoral, nos recrimina...