Zapatero: ¿golpe de estado blando?
La noticia con la que amanecimos el pasado martes de la imputación del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha causado un fuerte impacto político y emocional en una sociedad aún no acostumbrada a estos continuos sobresaltos. Especialmente en el seno de una izquierda que sigue buscando su futuro ahora más incierto aún. Lo primero que convendría recordar, sobre todo a los voceros de la derechona patria, es que a su pesar vivimos en un Estado de derecho, en el que prevalece un principio básico: todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario. No al revés como plantean ellos en cuestiones judiciales que afectan a las gentes progresistas, que todo el mundo es culpable hasta que sea capaz de demostrar que es inocente. De la lectura de un auto demoledor, que parece destilar un pestilente olor a cloacas del estado, más una absoluta animadversión hacia el personaje en cuestión, (es mucha la inquina que genera entre esa derechona una figura como la...