El tiroteo en el Hilton me ha recordado “Anacleto agente secreto”
SOSPECHOSO HABITUAL Hay quien podría pensar que T. está abusando del recurso a los atentados contra su persona. El disparo que le rozó la oreja, hace dos años, le hizo presentarse como un protegido de los dioses y dio origen a una instantánea épica que valía más que cualquier campaña electoral. Lo de ayer ha sucedido en el momento más bajo de su popularidad y con un conflicto empantanado en el que está demostrando una severa incapacidad mental. Las circunstancias y los detalles que rodean la tentativa podrían parecer fruto de un cuidadoso diseño. En un hotel de lujo de Washington, el Hilton, rodeado del Servicio Secreto y de varios cordones de seguridad y a punto de someterse a las preguntas de los corresponsales de prensa, previsiblemente incómodas, irrumpe en las proximidades un tipo de 31 años llegado de California (un estado muy hostil al presidente) y que no cumple con el riguroso perfil de blanco y anglosajón. El “ lobo solitario ” (según lo ha calificado el propio ...