Cuántos (buenos) amigos tenemos influye en cómo percibimos nuestro cuerpo.
Muy
posiblemente, usted sabe cuánto mide, cuánto pesa, su talla o cómo se mueve.
Sin embargo, numerosos experimentos muestran que esta percepción no es siempre
igual.
De hecho, se ha demostrado que se
puede cambiar a través de estímulos externos. En la conocida ilusión de la mano
de goma, por ejemplo, una persona puede llegar a sentir como propia una mano
artificial, si ve que la acarician al mismo tiempo que se acaricia su mano real
(que permanece oculta).
Estas
ilusiones corporales no son simples curiosidades.
Nos ayudan a entender cómo el
cerebro combina señales visuales, táctiles, auditivas y motoras para construir
una representación del cuerpo. Lo que muestran es que esa representación no
está grabada de una vez para siempre: se actualiza continuamente a partir de la
información sensorial disponible.
Cómo nos afecta el sonido de
nuestros pasos
En este contexto, en nuestro
grupo hemos trabajado mucho con la llamada “ilusión
de los pasos”.
Se
trata de un experimento con un planteamiento sencillo: los participantes
caminan mientras escuchan en tiempo real el sonido de sus propios pasos, pero
ese sonido se modifica.
Si
se refuerzan las frecuencias bajas, los pasos suenan más graves y se asocian
con un cuerpo más pesado.
Si se refuerzan las frecuencias
altas, los pasos suenan más ligeros.
A continuación, se pregunta a las
personas sobre cómo perciben su cuerpo y si observan cambios en cómo sienten su
peso corporal, su tamaño y su forma de caminar. También se les pregunta por
algunos aspectos emocionales asociados al movimiento.
Desde
un punto de vista práctico, estos experimentos involucran la combinación de
varias tecnologías, tanto de tratamiento de las señales acústicas como sensores
y electrónica de recogida de datos.
Estas nos permiten manipular los
sonidos, así como recoger medidas de la marcha y de la actividad muscular, que
se complementan con una serie de cuestionarios. También medimos con sensores
señales relacionadas con nuestras respuestas emocionales y fisiológicas –como,
por ejemplo, las del corazón–.
Cómo influye el tamaño de nuestra
red social
Como
dato adicional, en nuestro estudio nos preguntamos si era posible que la
respuesta de los sujetos a los estímulos dependiera de su red de apoyo social.
Para ello, incluimos en nuestra
recogida de datos un cuestionario estándar con el que caracterizamos también la
red de apoyo social de cada uno de los 105 participantes en el experimento.
No se trataba de contar conocidos
o contactos en redes sociales, sino de identificar a las personas a las que
acudirían en distintas situaciones de apoyo emocional o práctico. A partir de
esa información, medimos cuántas personas formaban parte de esa red y en
cuántos grupos o ámbitos sociales se organizaba.
Más amigos, mayor satisfacción
corporal
Nuestros resultados mostraron
claramente una relación entre apoyo social e imagen corporal. Las personas con
redes de apoyo más grandes muestran mayor satisfacción con su imagen corporal y
menos síntomas asociados a trastornos de la conducta alimentaria.
Esto no prueba que una red social
amplia cause directamente una mejor imagen corporal, pero sí sugiere que el
bienestar corporal no depende solo de factores individuales, sino también del contexto
social.
Cuando
analizamos la ilusión de los pasos, vimos que, en participantes con redes de
apoyo más pequeñas, el efecto del sonido seguía el patrón esperado.
Los pasos graves tendían a hacer
que se sintieran más pesados y los pasos agudos tendían a hacer que se
sintieran más ligeros.
En cambio, en personas con redes
de apoyo más grandes o más diversificadas, este efecto se reducía o se
modificaba.
Es decir, las personas con menos
apoyo social eran más moldeables, cambiando más su percepción del peso
corporal. Las personas con redes más amplias parecían menos susceptibles a esa
manipulación.
Menos vulnerables al exterior
Una
interpretación posible es que las relaciones sociales actúen como una especie
de estabilizador de la imagen corporal.
Una red de apoyo amplia puede
ofrecer más experiencias de aceptación, más diversidad de referentes y más
oportunidades de contrastar normas sociales sobre el cuerpo. Esto podría hacer
que la representación corporal dependa menos de señales externas puntuales.
Esta
interpretación es especialmente relevante porque el peso corporal no es una
dimensión neutra.
Está
cargado de normas sociales, estigmas, expectativas de género y comparaciones.
Por eso estudiar una ilusión
relacionada con el peso permite conectar la percepción corporal con un terreno
claramente social.
Nuestro
estudio no demuestra que aumentar el apoyo social sea por sí solo una
intervención contra los problemas de imagen corporal. Tampoco permite
establecer una relación causal directa entre red social y percepción del
cuerpo.
Lo que sí plantea es que la
percepción corporal no puede entenderse como un fenómeno puramente privado o
individual.
El
cuerpo que sentimos se construye con señales sensoriales, pero también en un
entorno social.
Nuestros vínculos, nuestras
comparaciones, nuestras experiencias de aceptación y las normas culturales que
nos rodean pueden influir en cómo interpretamos las señales que proceden del
cuerpo.
Posibles aplicaciones prácticas
En este contexto, es importante
notar que estos estudios se podrían aplicar en personas con distintos
problemas, como es el caso de los trastornos alimentarios, por ejemplo, con el
diseño de dispositivos electrónicos directamente relacionados con una
percepción distorsionada del propio cuerpo.
Otra
aplicación interesante es contrarrestar sensaciones de pesadez que se observan
en diversas condiciones de salud, como la depresión, algo que estamos estudiando
en el proyecto SENSEBEAT. T
ambién podrían ser útiles para
actuar en casos de estigma asociado al peso.
En
cualquier caso, tales intervenciones deben tener en cuenta el factor social.
Como hemos visto, a la hora de
juzgarnos a nosotros mismos ante el espejo, no es lo mismo que nuestra red
social de apoyo sea raquítica o que esté bien alimentada.
Amar
D'Adamo
Ana
Tajadura Jiménez
Angel
Sánchez Sánchez
Lize De Coster
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