Los cambios en las líneas editoriales de los diarios o las lentas maniobras de los portaviones.
Las líneas editoriales de los periódicos se pueden comparar a grandes portaviones que avanzan por el océano señalando los puntos en los que está previsto que se desarrollen los teatros de operaciones bélicas. El símil guerrero no es ocioso: los periódicos son, por definición y desde su mismo nacimiento, armas destinadas a defender o atacar, en función de objetivos predeterminados que inspiran su orientación informativa. Para hacerse con un número significativo de lectores los diarios deben ser capaces de asumir la inclinación de sus públicos afines y ofrecerles la representación de sus ideas. La formación de la opinión pública comienza así: los periódicos aspiran a hacerse con la asiduidad de los lectores que se sienten identificados con sus líneas editoriales e informativas y a mantener cautiva esa atención en el marco que ellos configuran. Todas las teorías de la opinión pública penden de ese hecho: la búsqueda y mantenimiento de la atención de los lectores para que reviert...