Cuando el estado se ausenta
El anarquismo no eligió su momento, apareció cuando el poder se retiró y la calle tuvo que mandar La historia del anarquismo suele contarse como una taxonomía de ideas: prolija, minuciosa y, no pocas veces, desconectada de la experiencia histórica concreta. Manifiestos, congresos, escisiones, polémicas doctrinales y largas discusiones, brillantes unas veces, ineficaces otras; sobre la naturaleza del poder, la autoridad y la libertad. Sin embargo, esa forma de narrarla resulta profundamente insatisfactoria cuando se pretende comprender su verdadero alcance histórico. El anarquismo, a diferencia de otras tradiciones políticas, solo se vuelve plenamente inteligible cuando abandona el terreno de la teoría y se ve obligado a gobernar la vida cotidiana. Porque, si uno revisa las veces que la teoría trató de ponerse en práctica, es inevitable darse cuenta de que el anarquismo rara vez ha elegido el momento de ponerse en práctica. No ha florecido en épocas de estabilidad ni ha sido...