Etiquetado digital, una palanca real para impulsar el mercado único.
Europa lleva décadas construyendo el Mercado Único como uno de sus mayores logros económicos y políticos. Sin embargo, todavía hoy persisten barreras invisibles que fragmentan ese espacio común y limitan su verdadero potencial. Una de ellas, definida por la propia Comisión Europea como una de las “ diez terribles barreras ”, es la disparidad y complejidad del etiquetado de productos. Puede parecer un aspecto técnico o menor, pero no lo es. El etiquetado condiciona cómo se comercializan los productos, cómo se informa al consumidor y, en última instancia, cómo circulan las mercancías dentro de la Unión. Cuando cada Estado (o incluso cada región) introduce requisitos distintos, el resultado es una Europa fragmentada en la práctica, con costes añadidos, inseguridad jurídica y obstáculos para la libre competencia. El FMI señala que barreras al mercado interior como esta equivalen a un arancel interno del 41% para los productos. Desde el sector de la distribución llevamos tiemp...