Ganar una guerra sin armas. Pero con dos “balas en la recamara”


 Son muchos, ciudadanos conocidos y anónimos, quienes andan estos días reubicándose en el mapa político que propone Donald Trump.

Dice Gerardo Tece en un artículo; “En realidad, las categorías de la era Trump son hoy diferentes. Por un lado están quienes no aceptan que la Ley del más fuerte gobierne el mundo; por otro, las malas personas con poder dispuestas a intentar que así sea; y en último lugar, una legión de lamebotas, que es la categoría más preocupante, más patética y también más divertida.

A vueltas de cómo se para a Trump lo considero sencillo, de sentido común si todos tienen voluntad de ello, y no escucho a ninguna mente pensante hacer ni la más mínima expresión de ello; ni español ni europeo; sera por lo sencillo.

Que le enfado más a Trump del Sr Maduro, que vendiera petróleo a Cuba, China, Rusia o que no se lo pagaran en dólares?

Con la deuda que tiene Estados Unidos, si, simplemente Europa decide que las transacciones comerciales; simplemente las compras que se realizan a terceros países; más difícil será conseguirlo en la exportación; se pagaran en euros (debería haberlo incluido en el tratado de Mercosur) y se acerca un poco solo un poco a China; la moneda americana o sea el dólar no aguanta 3 meses; a eso se le llama “balas en la recamara”.

Y no será que a China no le interese tanto o más que a Europa, no olvidemos que durante mucho tiempo, China ha sido el mayor acreedor de Venezuela, y la cooperación económica entre ambas partes se ha centrado principalmente en el modelo de "petróleo por préstamos".

La deuda de Venezuela con China superó los 60 mil millones de dólares en su pico histórico. Después de años de compensación con petróleo, se estima que, a finales de 2025, el saldo de deuda no pagada ha disminuido a entre 10 mil millones y 20 mil millones de dólares (algunos datos de instituciones independientes apuntan a alrededor de 10 mil millones de dólares). 

La inversión acumulada de China en Venezuela (incluyendo proyectos de ingeniería relacionados con acuerdos de préstamos) es de aproximadamente 65 mil millones de dólares, concentrándose principalmente en el sector de petróleo y gas y en infraestructura.

Osease acercamiento fácil.

Ahora mi pregunta que no me aclara Gerardo Tece, es; los lamebotas ¿Quiénes son?

No me puedo creer que encubra a la CEE; preocupada en cómo defender Groenlandia; que no sabemos las consecuencias que puede tener otra demostración de Trump.

Gastada la primera bala, vamos a por la segunda

La deuda de Estados Unidos, hoy más menos esta en 39 billones con B; los inversores extranjeros controlan en torno a 8,5 billones de dólares (7,7 billones de euros), según datos de Bloomberg.

Por países, el mayor tenedor es Japón, con 1,08 billones de dólares en deuda estadounidense, seguido por China (761.000 millones de dólares) y Reino Unido (740.000 millones de dólares).

Tengan por seguro que se le acaban las ganas de jugar en muy breve tiempo, que le supone a Estados Unidos que solo el 50% de las transacciones comerciales de hoy dejen de tener el patrón dólar para pasar al patrón euro o yen.

Sin olvidar que la deuda pública se paga mediante intereses periódicos (cupones) y la devolución del capital al vencimiento a sus inversores.

Pasar de un patrón dólar a un patrón euro para EE. UU. implicaría una pérdida de hegemonía económica y financiera global, ya que el dólar es actualmente la moneda de reserva mundial y de referencia en el comercio internacional (como el petróleo); significaría que la Eurozona ganaría estabilidad, mientras EE. UU. podría enfrentar inflación y una menor influencia política, cambiando un sistema fiduciario basado en la fe en su economía por uno dominado por otra potencia, perdiendo así los "privilegios seculares" que le otorga ser el emisor de la moneda de reserva.

Perder la hegemonía del dólar costaría a EE. UU. un aumento drástico en los costes de financiación, menor acceso a capital, devaluación de sus mercados y una moneda más débil, obligando a ajustes fiscales severos para financiar su deuda; aunque esto podría abaratar importaciones y abaratar exportaciones, el coste inicial sería una crisis financiera y pérdida de poder económico, con ganancia para el oro y otras divisas.

Ahora entramos en IA

Impacto para Estados Unidos (el "perdedor")

·        Costes de financiación y capital: Tendrían que pagar tasas de interés más altas por su deuda pública (Bonos del Tesoro) debido a la menor demanda, y el acceso al capital se dificultaría.

·        Devaluación y bolsas: La demanda de dólares caería, depreciando su valor y afectando negativamente a sus bolsas de valores.

·        Ajuste fiscal: Se verían forzados a recortar gastos y aumentar impuestos para manejar su deuda, algo que no han hecho por décadas gracias al estatus del dólar.

·        Beneficios (indirectos): Un dólar débil haría las exportaciones estadounidenses más baratas y competitivas, y las importaciones más caras, reduciendo el déficit comercial.

Impacto para el resto del mundo (beneficiados)

·        Amento de valor de otras divisas: Monedas como el euro, yen o libra esterlina se fortalecerían.

·        Revalorización de activos alternativos: El oro y otros activos seguros (como algunos mercados emergentes) verían un aumento sustancial de valor.

·        Empresas y deudas: Las empresas extranjeras con ventas en EE. UU. ganarían, y los países emergentes con deuda en dólares verían reducirse sus cargas financieras.

En resumen, el coste para EE. UU. sería una "vuelta a la realidad" económica tras décadas de privilegios como moneda de reserva, implicando una disciplina fiscal forzada y una posible crisis de confianza, mientras otras monedas y activos se benefician enormemente de la fuga de capitales del dólar.

 Enriç Dalmau

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