Una Monarquía en horas bajas

Son horas bajas para la Monarquía. Se acumulan las expresiones de rechazo de organismos y de la ciudadanía. Tengo la sensación de que vamos a asistir a una lánguida agonía de esta institución que cada vez genera más rechazo, un rechazo también cada vez más manifiesto. Vimos el incidente de la escoba en Mallorca. ¿Por qué un rey no puede coger una escoba y ponerse a empujar el barro? ¿Por qué se va a manchar su magnífico traje? Suena realmente medieval. La noticia se acompañaba en algún medio por la imagen de los nietos de la reina de Inglaterra con traje de aguas, metidos en un torrente hasta la cintura, trasladando sacos de arena… Sería un paripé, pero disimulan mejor. Por aquellos días, Diego Fernández y Juan Martínez, dos estudiantes excelentes en varios sentidos de la palabra, se negaron a asistir a una recepción que les ofrecía la Casa Real con motivo de los Premios Princesa de Asturias. Adujeron que no se sentían representados por una Monarquía cada vez más ...