Los varones no quieren ser personas en la cofradía de la purísima sangre
El problema no lo tienen los machistas de Sagunto, sino las mujeres que quieren acercarse a ellos. Eso es lo incomprensible. El problema no es que la Iglesia se comporte como se espera que se comporte la Iglesia, lo extraño es que reciba dinero público tras hacerlo. La Cofradía de la Purísima Sangre no debería recibir un euro, ni una ayuda pública a partir de ahora. Debería constituirse formalmente en lo que es, un club de chavales machistas muy libres de serlo siempre que paguen el juego con su dinero. Buscarse la vida o morirse de asco era otra tradición de la Edad Media de lo más respetable. Doce chavales posan a las puertas de una iglesia en Sagunto (Valencia). Son noticia y no por ir a misa –todas las modas acaban volviendo–, sino por haber protagonizado una de las imágenes del fin de semana. Periodistas de toda España se han desplazado hasta este pueblo valenciano expectantes por una votación que debía acabar con una anomalía histórica: las mujeres del pueblo tienen p...