Izquierda vendeobreros y derecha vendepatrias
«Cuando esta nueva derecha vende a la patria o a Dios, lo que comete es una alta traición o un pecado capital, que son cosa mucho más seria que la decepción» Recuerdo escribir mis primeras columnas disparando contra la izquierda woke, que entonces aún no se llamaba woke, sino izquierda « progre » —de la progresía— o izquierda « posmo » —del posmodernismo—. Siempre me ha parecido que llamarla izquierda woke es cosa woke, o sea de modernillos y anglófilos. Las viejas izquierdas —fuesen la comunista, la libertaria o incluso la vieja socialdemocracia— estaban en retroceso desde el final del siglo XX, y lo que venía quedando en Occidente era un mejunje de izquierdas alternativas filantrópico-mundialistas, de cuño liberaloide —libre droga, libre tránsito o libre aborto— y de corte ecolesboindigenista, transgénero, transespecie y transedad. Se pensase lo que se pensase sobre las viejas izquierdas, sus errores y sus horrores, le habían dado sentido a una de las grandes categorías del ser human...