Las extremas derechas no ganaran las elecciones en 2027
Se trata, dice Cervera, de que la democracia —aun esta nuestra que arrastra demasiado peso del franquismo— no acabe hecha polvo en manos de los herederos de quienes ya se la cargaron en nuestra historia. Tienen los medios de la democracia para atentar contra ella, ya no necesitan tanques ni aviones. Lo dicen abiertamente: les gusta la dictadura franquista. Quieren volver atrás para que los demás nos escondamos en el silencio. Las izquierda no pueden permitirse tenderles ese puente plata hacia el fascismo. Cuando empiezo a escribir esta columna se me ha pasado una miaja el miedo. Lo he sentido desde hace y durante mucho tiempo. Aún a ratos está ahí, como una señal de precaución defensiva frente a un peligro desconocido. O al revés: claramente conocido. A lo mejor es que le he hecho caso a Mario Benedetti y el miedo se ha convertido en coraje. O he acabado estando seguro de que las victorias llegan poco a poco, pero llegan, como también decía el gran poeta uruguayo. Vengo de mu...