La FAPE y sus códigos y la justica y sus dos velocidades
Vivimos en la España del VAR, ese sistema de arbitraje indescifrable –o quizá demasiado evidente– mediante el cual hay veces que se acude con celeridad a ver la cámara lenta de un roce dudoso, mientras otras se permite que una patada en la cara quede sin sanción. El pasado domingo, el rey Juan Carlos era ovacionado en una plaza de toros. Si hubiese aparecido por los alrededores Begoña Gómez, nadie duda de que los taurinos la hubieran abucheado al grito de corrupta sin conflicto interno. No ha robado, pero su secretaria envió algunos mails personales ajenos a sus funciones. Mientras que el rey y el novio de Ayuso entran y salen de España, sabemos que a Gómez se le ha solicitado la retirada del pasaporte. La FAPE (Federación de Periodistas de España) ha denunciado públicamente al presentador de TVE Javier Ruiz por haber vulnerado el código deontológico de este santo oficio. La noticia corre como la pólvora por las redacciones del país. ¿Qué un periodista ha incumplido el código...