¿A más lluvia, más flores?
Las lluvias abundantes de los últimos meses han transformado amplias zonas de España. El agua ha recargado los suelos, reverdecido los paisajes y ha dejado una sensación general de alivio tras periodos prolongados de sequía. A primera vista, podría parecer lógico anticipar una primavera especialmente florida. Sin embargo, desde la perspectiva de las plantas, la relación entre lluvia y floración es bastante más compleja. Florecer no es simplemente “ tener agua suficiente ”. Es el resultado de un delicado ajuste entre múltiples señales ambientales que las plantas han afinado a lo largo de su historia evolutiva. Crecer no es lo mismo que florecer El efecto de las lluvias varía según la región. En la Iberia mediterránea, donde la disponibilidad hídrica suele ser el principal factor limitante, episodios húmedos tras periodos secos pueden tener efectos especialmente visibles. En cambio, en la Iberia atlántica, donde el agua rara vez es el recurso limitante, la respuesta suele ser más amortig...