Antes de que acabe el mes de agosto habrá un nuevo eclipse
El próximo 28 de agosto, la Luna volverá a
convertirse en protagonista del cielo con un eclipse parcial que podrá
observarse a simple vista desde toda España.
Después del eclipse solar total que cruzó el cielo
el pasado 12 de agosto, este mes todavía guarda una última cita astronómica
para quienes disfrutan mirando hacia arriba. La madrugada del próximo 28 de
agosto, la Luna volverá a entrar en la sombra de la Tierra en un fenómeno que
será visible desde España.
Esta vez el protagonista será nuestro satélite
natural. Se trata de un eclipse lunar parcial, un fenómeno que ocurre cuando la
Tierra se sitúa entre el Sol y la Luna y proyecta sobre ella la sombra que
recibe de nuestra estrella. A diferencia de los eclipses solares, observarlo no
entraña ningún riesgo para la vista y no requiere instrumentos especiales. Así,
después del espectáculo del eclipse solar del 12 de agosto, el mes cerrará su
particular recorrido con una Luna que volverá a convertirse en protagonista.
Una Luna parcialmente oculta
Según los datos del Instituto Geográfico Nacional
(IGN), el eclipse comenzará a las 3:23 horas de la madrugada del 28 de agosto,
cuando la Luna entre en la penumbra terrestre. La fase parcial arrancará a las
4:33 horas y alcanzará su máximo a las 6:12 horas, cuando una parte importante
del disco lunar quede sumergida en la sombra más oscura de la Tierra.
La fase parcial concluirá a las 7:51 horas, mientras
que el eclipse terminará completamente a las 9:01 horas, cuando la Luna
abandone la penumbra. El fenómeno tendrá una magnitud de 0,93, lo que indica
que la Luna se internará de forma notable en la umbra terrestre.
Visible desde toda España, pero con diferencias
El eclipse será visible desde todo el territorio
español, aunque no de la misma manera. En el centro y este de la península, así
como en Baleares y Melilla, la Luna se pondrá antes de que termine la fase
parcial, por lo que desde estas zonas no podrá seguirse el fenómeno completo.
El horizonte occidental será, por tanto, especialmente importante para quienes
quieran aprovechar los últimos momentos del eclipse, cuando la Luna se
encuentre ya muy cerca de desaparecer.
En cambio, en el oeste peninsular, Canarias y Ceuta,
la Luna permanecerá sobre el horizonte durante más tiempo y será posible
contemplar prácticamente toda la fase parcial antes de su ocaso. El eclipse
coincidirá además con una Luna llena, lo que hará que nuestro satélite parta de
un disco completamente iluminado antes de que la sombra terrestre comience a
cubrir una parte de su superficie. Será el último acto de un mes marcado por
los eclipses: primero, el Sol ocultándose parcialmente tras la Luna el 12 de
agosto; después, la Tierra proyectando su propia sombra sobre nuestro satélite.
Dos fenómenos distintos, pero unidos por la misma geometría celeste.
¿Se verá realmente roja la Luna?
De este eclipse lunar se dice que la Luna cambiará
de color y pasará a ser roja, pero lo cierto es que cuando esto sucede, y vemos
la Luna roja por efecto del Sol, es cuando estamos ante un eclipse total, por lo
que se produce la también llamada «Luna de sangre». Pero el del 28 de agosto
será parcial y, por tanto, una parte del disco permanecerá fuera de la zona más
oscura de la sombra, pero eso no impide que puedan apreciarse tonalidades
rojizas o cobrizas en la zona afectada.
La explicación está en la propia atmósfera
terrestre. La luz del Sol que la atraviesa no llega a la Luna exactamente igual
que salió de nuestra estrella. Los colores azulados se dispersan con más
facilidad durante ese recorrido y los rojos consiguen avanzar mejor. Es la
misma razón por la que el cielo puede adquirir colores intensamente anaranjados
al amanecer o al ponerse el Sol.
Lucía Fernández Moreno

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