La geostrategia según Feijoo
Al presidente del PP probablemente le han debido indicar que no debiera permanecer mudito, que sería oportuno que se manifestase para lisonjear a las FFAA, cuyo desfile se ha realizado este año precisamente en su taifa gallega con la curiosa novedad de una simbólica caída de nuestra bandera.
De
modo que ha publicado un escrito en Vozpópuli que más parecería propio de La
Codorniz sacado de su espacio La Nada con sifón. Y el sifón sin gas carbónico.
Claro que ya decía McLuhan que “el medio
es el mensaje” y que de vez en cuando conviene dar señales de vida.
Quizás
lo más sustancial es que tras todo un nutrido catálogo de tópicos conocidos se
pone a disposición de NOM para lo que exija ordenar.
Dice querer asumir la
responsabilidad de “hablar con honestidad
sobre el estado de nuestras Fuerzas Armadas, sobre los desafíos del entorno
internacional y sobre la necesidad de que España se tome suficientemente en
serio su propia defensa.”
La
cosa parecía que se ponía interesante pero nuestro gozo en un pozo. Amén de repetir
banalidades en un tono alabancioso su discurso lo pudiera haber firmado sin
mayor rubor la pizpireta señorita Robles, la ministra del ramo o el
imperturbable e hierático don Felipe, el Jefe Supremo, ya que no manifiesta
ninguna crítica a la lamentable situación de subordinación a intereses y mandos
ajenos que padecen.
Lo
de «dueña de su propia destino» suena
a sarcasmo.
Prosigue con un la cuestión «es garantizar que cuenten con los medios,
las capacidades y el respaldo institucional necesarios para cumplir las
misiones que España pueda exigirles en el futuro.»
Pero
los «medios» para hacer qué.
Con
qué objetivos, cómo, cuándo , dónde,
para qué,…. ¿ no será la OTAN? Que se sepa “España”
lo que se dice “España” no parece que
les exija nada. Al contrario, nuestras fuerzas estás desperdigadas por esos
inhóspitos cuando no peligrosos mundos de Dios, a beneficio y mando ajenos
cuando no del propio enemigo.
Mientras la Guardia Civil se las
ve y se las desea para ordenar el congestionado tráfico de narco-lanchas con o
sin balizas reglamentarias en el estrecho. Y la seguridad de los españoles cada
vez se deteriora más gracias a las invasiones descontroladas y a la endémica
violación de nuestras fronteras. No hay
más que ver la barbarie moruna que asola ahora Francia con la celebración
futbolera para intuir lo que nos espera.
Y es
que por desgracia desde que perdimos los últimos restos de soberanía,
neutralidad e independencia tras la muerte del general Franco nuestra
servidumbre es indisimulable.
En
efecto, el texto del jefe de la presunta oposición no ofrece ninguna reflexión
de carácter geoestratégico. Nada sobre el último ridículo papelón con el
Sahara, antigua provincia española, o con la defensa de nuestras amenazadas
Ceuta, Melilla o Canarias.
Nada sobre la desconocida
conveniencia para nosotros de acosar a Rusia, que no nos ha hecho nada que se
sepa, y encima para proteger al infecto régimen corrupto ucraniano. O sobre
servir de peligrosa diana viviente para el brutal ejército sionista en el
Líbano.
Dependiendo
del resultado final de la guerra contra Irán se vislumbra un futuro no muy
lejano que las élites plutocráticas controlarían mejor Eurasia, los recursos
petroleros, la nueva ruta de la seda hasta el Mediterráneo Oriental , y el
comercio mundial contra China al situarse en un vientre o base del RIMLAND
rodeando al HEARTLAND que la incluiría también a Rusia.
Cabría considerar que este del
imperio dominante sería otro reemplazo además del que ya están perpetrando
contra la población autóctona europea: el de la civilización cristiana y
occidental tal como la conocemos por otra, la pax judaica, cuyos valores o
principios de inspiración son no solo diferentes sino opuestos.
En
el juego entre colonialismo y satelismo implicaría un cambio en la geoestrategia.
En
Geopolítica se considera que el primero se corresponde preferentemente con la
facies expansiva de los núcleos oceánicos y el satelismo al de los
continentales. En efecto, los núcleos marítimos se ha extendido creando
colonias y los terrestres estados satélites.
Las
nuevas armas de guerra parecen ameritar la creciente importancia del control de
los glacies de seguridad antelitoral.
El
dominio de las rutas marítimas presenta la posibilidad de utilizar en exclusiva
un espacio marítimo en calidad de “mare
clausum” junto al el económico y estratégico derivado de controlar las
líneas de navegación en los pasillos que forman los estrechos, cuestión
extraordinariamente importante como ahora estamos comprobando en Ormuz.
El
valor geopolítico de un estrecho depende la densidad de tráfico que soporta, la
naturaleza de lo transportado y su exclusividad o no como medio de acceso entre
partes.
Entre los más importantes del
planeta están Gibraltar en el Mediterráneo, Bósforo y Dardanelos en el Mar
Negro, los Belt del Báltico, junto al de Ormuz y Bab el Mandeb en la península
arábiga.
Mientras
la heroica Monarquía duerme la siesta o se desfila en la otra punta de España,
como indicaba en un anterior texto Israel ya viene tomando posiciones en su
satelizado Marruecos para controlar el de Gibraltar.
En
razón de su posición geoestratégica Ceuta se encuentra en grave riesgo de caer
en manos enemigas para completar su control del Estrecho de Gibraltar, puerta
occidental de un revalorizado Mediterráneo.
Por
desgracia el reino de España no parece comprender la gravedad de lo que pasa o
si acaso lo entiende el régimen se ve imposibilitado para impedirlo. Las
monarquías aliadas de EEUU en el Golfo ya están comprobando en sus carnes las «ventajas» de sus alianzas de defensa.
Visto
lo visto, no vendría mal revisar y en su caso cambiar nuestras alianzas.
Distraídos con los múltiples escándalos nos comportamos como seres amorfos sin
observar ni comprender lo que sucede ni lo que pueda suceder en el futuro.
Lo que no impide que nos veamos
arrastrados a una guerra suicida e innecesaria en Europa si no reaccionamos a
tiempo.
La
situación se está poniendo cada vez más peligrosa. Así el reciente ataque
terrorista con drones ucranianos facilitados por la UE contra una residencia
estudiantil en Starobelsk, en la República Popular de Lugansk, que causó 21 jóvenes
muertos y decenas de niños heridos. O el ataque con otro dron ucraniano que ha
impactado contra el edificio de la sala de máquinas de la unidad nuclear n.º 6
de la central nuclear rusa de Zaporozhie.
El
propio Lavrov ha advertido a Rubio que a Rusia se le está acabando la
paciencia.
Por su parte, Putin acaba de
declarar este viernes pasado que: «Todos
los lugares desde donde provenga una amenaza militar directa a Rusia son
objetivos legítimos”. ¿En verdad nos interesa seguir así o qué podemos
hacer los españoles?
Habrá que preguntárselo al tarot
porque Feijoo o no lo sabe o, a la espera de instrucciones, no quiere decirlo.
Lástima, nos sale el suspendido,
el que está a merced de los demás.
Alfonso
de la Vega

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